domingo, 21 de septiembre de 2014

Navarra I : Las Cañas, Lumbier y Belagua

Me ha encantado volver al norte este pasado septiembre. Sentir de nuevo ese aire fresco tan especial, su paisajes, sus pueblos, sus gentes, cosas que quizás para otras personas no tienen importancia, pero que a mi me hacen sentirme como en casa, como en mi segunda casa.

Saliendo de Granada a media tarde, la primera noche la hice cerca de Logroño. Este punto de descanso me dejaría muy cerca de mi primer objetivo; El Embalse de Las Cañas, en el límite de Logroño y Navarra, aunque pertenece a esta última. Además de querer visitar este lugar, estaba muy interesado por intentar observar un porrón acollarado que se estaba viendo esos días en la zona.
Como no conocía Navarra, en este viaje quería descubrir el mayor número posible de espacios naturales.

Al amanecer buscaba Las Cañas con el navegador, y tras dar con el espacio, preparaba la mochila para hacer un recorrido de cerca de 5kms que rodea este humedal.
Por los límites del paraje, pasa el Camino de Santiago, y durante toda la mañana no pararon de pasar cientos de peregrinos, mochila a cuestas.




Mientras yo disfrutaba de este maravilloso lugar al amanecer, miles de golondrinas y aviones despertaban y continuaban su viaje migratorio al Sur, acompañados también de varios cientos de abejarucos y varias águilas calzadas.
Una vez situado en el dique, tuve la visita de dos guardas de la zona y me indicaron donde habían visto ellos el porrón acollarado la tarde anterior. También charlamos sobre el gran número de patos colorados que había, cerca de 300, algo no habitual por allí, según me comentaban.
Tras despedirnos, continué ojo en telescopio, intentando localizar el porrón acollarado, entre miles de aves que había en el embalse.

Después de casi dos horas, por fin lo localicé, bastante lejos para fotografiarlo, pero estupendo para disfrutarlo durante más de media hora con el telescopio.

Además de esta observación, y de los patos colorados, centenares de fochas, porrones, zampullines, y varias decenas de cigüeñas blancas, somormujos y ánades.
También había cormorán, chorlitejo chico y andarrios chico, y andarríos bastardo. Pechiazul, aguilucho lagunero, mosquitero común y musical.
Observando desde el Dique 

En el centro de la imagen se encuentra el porrón acollarado. Superlejos para el objetivo de la cámara
Andarríos bastardo
Mosquitero musical
A mediodía, y tras una estupenda mañana, con calor, partí hacía Huarte- Pamplona, donde me esperaba Edurne, que iba a ser mi amiga, guía y anfitriona durante los días que estuve en Navarra.

Por la tarde, antes de que anocheciera, una rápida visita a la Foz de Lumbier, a disfrutar de los buitres, colirrojo tizón y la sorpresa de última hora, un joven treparriscos, que observamos ya casi sin luz.
Me habían informado que se podía ver justo al pasar el primer tunel, y allí estaba. Como no llevábamos telescopio, rápidamente me fui corriendo al coche, que estaba a 1km, a por el tele, volviendo ya casi sin luz, pero lo suficiente para observar esta bella ave (para mi la primera vez, segundo bimbo del día).
También pude a duras penas sacar una foto, más testimonial que otra cosa, pero que nos alegró la tarde-noche.



Colirrojo tizón 

Anocheciendo en Lumbier
Con las últimas luces apareció el treparriscos
Y así terminó mi primer día en Navarra.

Al día siguiente nos dirigimos a Belagua, con el objetivo de conocer este bello lugar de montaña, e intentar localizar algunas especies.
Después de atravesar el bellísimo y espectacular Valle del Roncal, comenzamos la subida hasta Belagua y Larra, observando durante la misma muchos buitres leonados y collalbas rubias.
Ya en Contienda, comenzamos una ruta a pie por una de las pistas de esquí de fondo, donde pudimos observar agateador norteño (bimbo), carbonero palustre, mucho zorzal, chova piquirroja, águila culebrera, cernícalo vulgar, entre otros.
Parking en la Contienda y cartel del urogallo
De aquí salen las rutas de esquí de fondo
El bellísimo Valle del Roncal
Agateador norteño
Esta o sus amigas nos regalaron algunas pulgas que nos pusieron por la noche bien de picotazos
A la bajada, de nuevo culebrera, buitres, abejeros y un alcotan, que estuvo un buen rato deleitándonos.
Para reponer fuerzas, almuerzo en el mesón Juan Pito.
Después, ya en el valle, recorrido por un hayedo para localizar pícidos, donde disfrutamos también de reyezuelo sencillo, carbonero palustre y otros.
La vuelta la realizamos por Ochagavía, intentando localizar alcaudon dorsirrojo, sin éxito. Si que vimos tarabilla norteña y mucha corneja.
Reponiendo fuerza en casa de Juan Pito
Hayedos del Valle del Roncal
Buscando pícidos en este fabuloso hayedo
Fugaz visita antes del regreso a Huarte a la Foz de Arbaiun
La estrella de Arbaiun, junto al vencejo real
Y así termina mi segunda jornada en Navarra, con una compañía excelente.
En la próxima entrada los hayedos navarros.

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