domingo, 6 de marzo de 2016

Andarríos solitario (Tringa solitaria)

Empezamos el año con una nueva rareza.
La segunda semana de febrero Richard Howard informa que le han pasado una cita de andarríos solitario (Tringa solitaria) en Cuevas de Almanzora, Almería.
Richard se desplazó a la zona y pudo observarlo y fotografiarlo.
Junto a Jesus Díez decidimos ir el fin de semana a verlo, pero en previsión del mal tiempo previsto para el sábado y el domingo, y temiendo que el bicho se fuera, nos liamos la manta a la cabeza y realizamos un viaje express, saliendo el viernes a mediodía, más de dos horas de viaje, sabiendo que tendríamos menos de una hora de luz para localizar el sitio y el ave.
Nada más llegar lo vimos volar, y cuando fuimos a relocalizarlo, un pastor con un buen grupo de ovejas, arrasó la rambla, volando todas las aves de la zona.
El sitio, una rambla con algo de agua, estaba llena de aves. combatientes, temminck, andarríos bastardo y grande, etc.
Después de un rato, por fin conseguimos verlo a placer y fotografiarlo, aunque ya con poca luz y tirando a tope de ISO.

Otra rareza más a la saca y esta vez de un bicho, además de muy bonito, pocas veces observado en la península.

(por cierto, el andarríos sigue por la zona a fecha de hoy).


Sorpresas del campo

Hace un tiempo, mientras corría por una zona de Sierra Nevada, pude observar dos gatos a media distancia.
En principio me parecieron híbridos de montés.
Uno de ellos tenía muchas características del montés, pero la cola delgada, aunque acabada en negro, me lo indicada.
El segundo en un primer momento también me pareció igual, hasta que se movió y pude observar un gruesa cola, con tres anillos terminales negros, el último terminando en una gran maza.
La línea dorsal negra también me hacía tener mis dudas.
Ante la duda de si fuera gato montés o híbrido, consulté varias páginas y autores, pues había elementos que no me cuadraban, como el blanco del hocico o el pecho.
Consultada bibliografía digital aparecen monteses con estas características, si bien no es lo normal.
Como tuve que volver al coche a por la cámara, cuando volví ya no los ií. Estuve un buen rato buscando, hasta que los localicé, aunque no me permitieron más que hacer un par de fotos. La luz y la hora, casi anocheciendo, tirando a tope de ISO, puede que confundan algunos tonos de la fotografía.
Pasados unos meses si que he podido disfrutar de más observaciones de gato montés, aunque esta vez fuera de Granada y acompañado de osos y lobos.
De todos modos, sea o no montés, el encuentro fue emocionante, y aumenta el número de mamíferos que he podido observar a pocos minutos de casa, y que nos recuerdan que tenemos un rico patrimonio natural que es necesario conservar.